Problema de orden público en ciernes

autobus.jpgLa dirección del comité de empresa de Tussam mantiene el pulso y la huelga convocada para los días de Feria. Por otro lado, Rosamar Prieto, concejal de Fiestas Mayores, amenazó con contratar un servicio privado de autobuses. El conflicto promete ser caliente.

Después de varias jornadas –eternas- de negociaciones, la huelga convocada por los trabajadores de Tussam para la Feria de Abril sigue en pie. A lo largo de todo el proceso, Guillermo Gutiérrez, vicepresidente de la empresa, dio su brazo a torcer en repetidas ocasiones para desbloquear la situación, pero se encontró con la intransigencia del comité.

Como trasfondo, los expedientes abiertos a los ocho conductores que, presuntamente, en la huelga de 2007 rompieron las lunas de varios autobuses, causa por la que el juzgado número 13 tiene abiertas diligencias.

Los trabajadores, encabezados por Antonio Núñez (Asociación Sindical de Conductores), solicitan la retirada de los expedientes, algo que ninguna empresa puede asumir dado que los hechos referidos son propios de vándalos y no de ‘currantes’ que defienden sus derechos. Por ello, Gutiérrez ofreció hablar sobre las consecuencias y garantizó que no habría despidos. Razones estas suficientes para sentarse en una mesa y desconvocar una huelga que toma como rehenes tanto a los sevillanos como a los muchos visitantes que tendrá la ciudad.

Para meterle más tensión al caso, Rosamar Prieto, concejal de Fiestas Mayores, se descolgó esta semana con unas declaraciones en las que aseguraba que el Ayuntamiento iba a contratar servicios privados de autobuses para la Feria. Antonio Rivas, delegado provincial de Empleo, calificó está decisión, de llevarse a cabo, como “error”. Y es que, por un lado, la medida echaría más leña al fuego; y por otro, eclipsaría el Derecho a la huelga recogido en el artículo 28.2 de la Constitución de 1978.

Los trabajadores, concretamente los representantes de ASC y CGT –el resto de sindicatos habían aceptado la oferta de la empresa-, están desvirtuando el legítimo derecho recogido en la Carta Magna al tratar de proteger a sus compañeros –presuntos vándalos- y se están ganando el rechazo de la ciudadanía, presente y futuro, que difícilmente entenderá el daño que se le va a causar.  

 Imagen tomada de http://www.elportaldelautobus.com/ 

Más información en:

Diario de Sevilla, más.

El Correo de Andalucía

ABC de Sevilla

Escribe un comentario