Una rosa, un libro, una sonrisa

El Día Internacional del Libro, celebrado como tal desde que así lo promulgase la UNESCO en 1996, supone una invitación a la lectura y a sumergirse en historias contadas y en las que están por contar.

A mediados del siglo XV comenzó a generalizarse en Cataluña la fiesta de Sant Jordi, propietario hoy en el calendario –también en su versión San Jorge- del 23 de abril. Con el tiempo, se convirtió en el día de los enamorados, una celebración menos comercial y más pura que la del 14 de febrero. Los caballeros se lanzaban a los campos en busca de la flor más hermosa para regalársela a sus damas.

Quiso el paso de los años que la tradición renovase sus votos y ellas correspondieran con otro presente en señal de que el amor era correspondido. Un libro por una rosa. La práctica caló en la sociedad catalana, que sigue fiel a una costumbre que bien podíamos copiar más allá, incluso, de la institucionalización del Día Internacional del Libro.

La UNESCO eligió el 23 de abril porque más o menos en esta fecha, allá por 1616, fallecieron tres grandes de la literatura universal: Miguel de Cervantes, William Shakespeare e Inca Garcilaso de la Vega.

Sea como fuere, la excusa aparece perfecta para proclamar la lectura como fuente de cultura. Es cierto que leer requiere un esfuerzo, pero también lo es que enriquece a las personas y les permite transportarse en el tiempo y en el espacio para vivir y protagonizar, por el fenómeno psicológico de la identificación, miles de historias.

Los centros educativos son los foros idóneos para difundir el amor por los libros. Para ello, los docentes deben cambiar el planteamiento inicial; las lecturas no pueden ser impuestas, sino aceptadas. Es necesario un paso previo, inculcar el hábito partiendo de los propios intereses y motivaciones de los escolares. Por este camino, los resultados pueden llegar a ser sorprendentes.

 

Fiel a la práctica habitual en esta fecha, paso a recomendar un libro: Edad Prohibida, de Torcuato Luca de Tena.

 

(Imagen tomada de http://catalunya-nord.com/)

Artículos de interés:

 

-          Día Internacional del Libro (Wikipedia)

-          Jorge de Capadocia (Wikipedia)

-          San Jorge, rosas y libros; por Antonio Zoido (www.correoandalucia.es)

-          Abril, el mes más cruel; por Enrique García-Maíquez (www.diariodesevilla.es)

-          El libro y la dentadura postiza; por Juan Cruz (www.elpais.com)

-          No lean: escriban; por Rafael Reig (www.publico.es)

2 Responses to “Una rosa, un libro, una sonrisa”

  1. Recuerdo haber leído 4 veces Edad Prohibida y en todas ellas me emocioné, es más aún no sé porqué no se ha llevado a lcine esta gran historia, no de adolescentes en plena época de la guerra civil, ni de la postguerra, sino de sentimientos humanos y el despertar a la vida.

    No tenía el placer ce conocer tu blog, pero me parece muy interesante y con tu permiso lo voy a incluir en el Blogroll del mío. Saludos y enhorabuena.

  2. Formentera67, gracias por tu comentario.
    He recomendado Edad Prohibida porque lo he leído tres veces, cada una de ellas en una época de mi vida muy diferente. Cada vez supuso un descubrimiento, un libro nuevo. Jamás me pasó eso con ninguna obra.

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