Una mañana entre cultura
Publicado el 4 05 2008 por JIRP
Desde el pasado 30 de abril y hasta el próximo 11 de mayo se celebra en la Plaza Nueva la Feria del Libro de Sevilla 2008, una cita obligada para aquellos que anhelan encontrarse con aquella publicación deseada.
La mañana, soleada, invita al paseo y tras cada paso surge una nueva oportunidad para redescubrir Sevilla. A las puertas del Ayuntamiento, unos recién casados tontean ajenos a lo que está sucediendo unos metros más allá, en plena Plaza Nueva. Bastante tienen ellos con el compromiso que acaba de adquirir.
Rodeando a Fernando el Conquistador –el asesino matamoros para otros-, 63 expositores –stands, como anuncia la megafonía, que por lo visto es más “in” hablar en inglés, a pesar de la riqueza del español-, una carpa, la pérgola y, no podía faltar, el bar donde reponer fuerza tras empaparse de las novedades editoriales.
Apostados sobre las tarimas, acompañando a los dependientes, los autores. Perlas desconocidas a las que se pone cara en acontecimientos como este. Su fama apenas alcanza a un puñado de fieles elegidos. Nada tienen que ver con los productos que vomita cada día la caja tonta. Menuda cara la de las criaturitas, que temen que un lector se le acerque con un libro y le diga, con mucha educación, aquello de “¿me cobra?”.
- Pero si yo estoy aquí para firmar ejemplares.
- Pues, entonces fírmeme este, que llevaba mucho tiempo buscándolo.
- Lo haré con gusto, pero este libro no lo he escrito yo.
- Da igual, firme, firme.
El anecdotario se encuentra a la orden del día. Un muchacho deambulaba sin rumbo hasta que oteó en el horizonte el expositor de la Fundación Blas Infante. Amplió el compás de su zancada y se plantó delante de la estantería. Los ojos navegan a su libre albedrío discerniendo qué ejemplar adquirir. De repente, uno saltó a sus manos: El ideal andaluz. El descubrimiento de la feria estaba hecho.
Con su joya en la bolsa, continuó el camino. Miraba, a veces sin ver, en busca de alguna obra deseada más. Escudriñaba todas las estanterías, pero el cansancio empezó a hacer mella. La atención distraída le permitió encontrarse de pronto con una edición especial del 2 de mayo. El día clave conmemorativo del bicentenario del revelado nacimiento de la patria ya había pasado. No obstante, atendió la llamada de Pérez Reverte y compró Un día de cólera con Memorias del 2 de mayo. Por menos de 14 euros, no está mal.
El público fluía, casi tanto como las explicaciones en el Centro de Documentación del Agua y la Galería Verde –sí, la de la famosa escultura del caracol-. La plaza se empezaba a masificar. Ahora sí que tenía su razón de ser tanto acopio de papel y letras. Ahora sí que era creíble que esta industria le da de comer a muchas familias. Menudo éxito.
La aceptación de la Feria de Libro ha sido tal que se están planteado dos proyectos novedosos para el futuro. A uno lo llamarán bibliotecas y a otro librerías. Además, la rumorología dice que estarán a disposición del público casi durante todo el año. El orgasmo cultural de la feria de hoy ampliado 52 semanas más. Vaya placer.
Páginas relacionadas:
- www.feriadellibrosevilla.com
- ferialibrosevilla.blogspot.com
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Sevilla está con los libros. Editorial de El Correo de Andalucía.

