Mina Cobre Las Cruces pretende reanudar su actividad próximamente garantizando sus ‘buenas prácticas’ mediante un comité de expertos.
A mediados del mes de mayo, Cobre Las Cruces se veía obligada a parar sus trabajos de explotación en la mina situada entre los municipios sevillanos de Gerena, Salteras y Guillena. ¿El motivo? La tarjeta amarilla sacada por la Junta de Andalucía después de dos expedientes abiertos por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, la contaminación leve que registró el acuífero Niebla-Posadas, y los 20 pozos y 250 millones de litros de agua sacados de forma ilegal.
El problema técnico radica en que la veta de cobre, que permitirá a la empresa extraer un millón de toneladas en 15 años, se encuentra justo debajo del citado acuífero, utilizado como toma de emergencia en periodos de sequía. Un sistema de drenaje-inyección, si no falla en los tres lustros de explotación, es el encargado de mantener el ‘pozo’ estable tanto en la cantidad como en la calidad del agua.
Después del tirón de orejas de la Administración, a pesar de que la empresa mantiene en su último boletín que “no ha contaminado el acuífero”, Cobre Las Cruces ha creado un comité de científicos –“garantía adicional al sistema de gestión de las aguas subterráneas”, según el citado boletín- para “buscar una solución que garantice que la extracción del agua y el posterior bombeo va a ser inocua”, en palabras de Francisco Vallejo, consejero de Innovación, Ciencia y Empresa, quien fue el encargado de hacer público ‘los avances’ de la filial de Inmet Mining.
“Si fueron muy exquisitos al presentar el proyecto en lo que se refiere al medio ambiente, tienen que ser igual de exquisitos a la hora de ejecutar los actos”, afirmó el consejero. Precisamente, ahí radica la gran duda. La empresa insiste en que “siempre ha mantenido una línea de transparencia y cooperación con las distintas Administraciones, a quienes ha informado continuamente de sus actuaciones”. Si es así, ¿por qué realizaron 20 pozos ilegales?, ¿por qué sacaron 250 millones de litros de agua –el consumo anual del municipio de Gerena- sin permiso?
Independientemente de que el proyecto presentado en su día fuese idílico y de que el comité de expertos venga a garantizar soluciones compatibles con la salud pública y el medio ambiente, el gran problema de Cobre Las Cruces es que ha perdido su credibilidad. En este escenario, la Junta de Andalucía debe actuar de forma responsable y velar con celo por el interés general.
(Imagen tomada de www.deguadaira.com)
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Cobre Las Cruces Información, boletín número 10 abril-mayo
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